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La ansiedad por separación en los niños

La ansiedad por separación en los niños

El fenómeno conocido como “ansiedad por separación” en los niños se trata de un mecanismo natural de protección que aparece en torno a los ocho meses de edad y que ha sido registrado en todas las culturas e incluso puede observarse también en otras especies. Este fenómeno universal consiste en la manifestación de miedo, acompañado de llanto y gritos desconsolados, ante la separación real o anticipada con respecto a aquellas personas a las que el niño se encuentra afectivamente unido. La ansiedad por separación es una etapa normal en el desarrollo humano, que comienza a atenuarse alrededor de los dos años, cuando los niños alcanzan una mayor comprensión de que, aunque dichas figuras vinculares no se encuentren físicamente presentes, van a regresar más tarde.

Existen diferencias sustanciales entre la ansiedad por separación evolutiva y el Trastorno de ansiedad por separación, considerado un problema clínico. En este último la sintomatología es más grave y exacerbada y se caracteriza por una ansiedad extrema cuando el niño se encuentra lejos de sus figuras de apego. Los criterios principales para diferenciar a un niño que presenta ansiedad por separación y otro que sufre dicho trastorno son, por un lado, la intensidad de los temores y por otro, el grado de interferencia en las actividades de su vida cotidiana. Las conductas propias de este trastorno (pataletas, súplicas, quejas, apatía, tristeza, etc) son manifestadas cuando el niño se aleja de sus cuidadores para ir a la guardería o el colegio, o son ellos mismos los que, por las razones que sean (un viaje, trabajo, etc) se ven en la obligación de separarse del pequeño. A veces estas manifestaciones pueden también aparecer ante la mera anticipación de que la separación va a producirse próximamente. En el trastorno de ansiedad por separación existe un temor recurrente a que las figuras de apego sufran algún posible daño durante su ausencia, o que por alguna razón o acontecimiento adverso se vean obligados a separarse de esas figuras para siempre. Del mismo modo, pueden aparecer pesadillas relacionadas con dicha temática, somatizaciones (dolores de estómago, cefaleas, vómitos, etc) y miedo a permanecer sólo en casa o en otros lugares en dónde estas personas no estén presentes.

Existe un cierto consenso respecto a cuáles pueden ser las causas que expliquen la presencia de este trastorno durante la infancia. Algunas hipótesis apuntan a la existencia de experiencias traumáticas relacionadas con la separación debido a un divorcio, una hospitalización o la muerte de uno de los cuidadores. Sin embargo, en la mayoría de los casos la aparición de este trastorno suele estar justificada por un inadecuado aprendizaje de la separación debida, entre otras causas, a una ausencia de separación gradual, una sobreprotección excesiva, una trasmisión de nuestros propios miedos a los niños, etc. En cualquiera de estas situaciones es recomendable que se solicite la ayuda de un especialista, a fin de que los síntomas remitan lo antes posible y causen la menor interferencia posible.

 

Opinya Psicología
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